sábado, 28 de septiembre de 2013

JAVIER DICENZO



ESPAÑA EN LA SANGRE DEL POETA

¿Qué barco lejano te llevó hacia el puerto
donde los fantasmas asolaban la aurora?
¿Qué gitano elegante trazó tu futuro
hasta ser parte de América?

España en la sangre del poeta
es pluma que se eleva cual gaviota,
es un viento leve de mariposas añoradas,
y un romance de liras perdidas.

Quiero levantar en el año que se va
la copa de vida de tus entrañas,
y volver a tus costas reales
con las plazas de toro en mi memoria,
y una lágrima eterna por tu canto.

España en la sangre del poeta,
que en ti viva García Lorca!
porque se tiñe de púrpura la pluma,
cuando los ancestros lloran,
el poema que enaltece tus costas
que distan de mi tierra.

España en la sangre del poeta,
dame la inspiración más alta,
sino que yo muera lejano
hacia donde se abren las puertas de tu luz.

JAVIER DICENZO
(Argentina, 1980). Reside en Argentina.


MARCELA RODRÍGUEZ VALDIVIESO


MIS CUATRO MUJERES

Mírame a los ojos y húndete en ellos
sumérgete en mis lágrimas y dime que ves
cuéntame si en esas gotas saladas de agua
dos bellas flores en ellas se ven
que antes de tiempo se marchitaron
volviendo a la tierra que las vio nacer.

Sigue nadando en estas lágrimas mías
cuéntame lo que ves antes que puedan caer
observa en ellas a esa dama de cabellos muy blancos
y mira su tristeza que nadie más ve.
Anciana y pequeña sentada en un banco
recuerda a una estrella que observó caer
no esperó que volviera esa estrella a elevarse
y voló hacia los cielos quedándose en él.

Sigue mirando el agua de mis ojos
y dime si ves a una bella mujer
era toda alegría y amaba la vida
y todos la amaban a ella también.
No es necesario que diga su nombre
no es necesario que diga quien es
al mundo me trajo un día de marzo
y un 13 de octubre se ha ido de él.

Ahora ya puedes dejar de mirarme
siento que mis lágrimas empiezan a caer
déjame llorarlas como nunca lo hice
deja por siglos mis lágrimas correr
las amaba tanto como amo la vida
mas no se lo dije cuando debía ser.

Marcela Rodríguez Valdivieso (Chile).


VÍCTOR E. GONZÁLEZ




MEMORIAS SEPTIEMBRE

Septiembre en este lugar del mundo, la ciudad silenciosa espera; en los rincones del tiempo las marchas preparan sus pasos y proclamas; llueve, a ratos llueve; otra vez la historia con sus pliegues y fantasmas. Hoy, como ayer, los cielos grises y los sueños juegan en los olvidados patios con naranjos mientras la hora fatal hace su entrada arrasando esperanzas y risas populares.


Septiembre más allá del calendario y las formas; más allá del rigor y la rabia, más allá de un incendio infame; septiembre en cada plaza, en cada barrio, en cada calle de los populares campos preñados de pobres y marchantes; septiembre en cada hogar, en todo recuerdo y así se teje la historia, entre todos, entre los que partieron, los que no están, los que siguen, los que vendrán, entre todos quienes somos la vida...

Septiembre en la ciudad; los días han estado fríos, serenos, expectantes; septiembre se llena de miradas y escuchas que esperan algo, ese algo que son los gritos, los llantos, las rabias, las esperanzas y sueños; se desborda de llamaradas y camaradas, de bastiones vastos, de memoria y recuerdos. Llueve a ratos y hay quienes creen es porque es un tiempo triste; sus calles se inundan y hay quienes ven en eso viajes, travesías, misterios de un tiempo en que todo era banderas libres y libertarias, de un tiempo de marchas, de cantos y coros humanos abrazados a la humana posibilidad de una utopía...

Septiembre, entre  silencio y proclamas, puños, rostros, cuerpos, voluntades voluntarias; septiembre rodeado de falsos ídolos, mercados repletos de mercenarios y traficantes de quimeras y mentiras; todo es mañana para el pueblo y los populares; todo queda allí donde esta realidad ilusoria no llega ni corrompe. Se citan los delirantes con sus versos en rincones proscritos y barrios clandestinos; se abrazan los amantes que aman y con ello trascienden las formas y sentidos, embriagados de susurros recorren las noches y mañana marcharan por la Alameda prometida...

Septiembre, un instante, un fragmento, una historia que se escribe día a día, porque los que no están están aquí, porque cada día es un futuro preñado de dignidad, porque no hay olvido, no hay silencio, no hay resignación sino porfía, coraje, valentía, amor inclaudicable y la certeza de que mañana todo será distinto… septiembre en el sur del mundo, llueve, a ratos llueve...

Víctor E. González (Chile).


SHEINA LEONI HANDEL



CON LOS OJOS DEL ALMA

Con los ojos del alma
puedo ver tantas cosas,
se perfilan mis sueños
que atraviesan las sombras
y ese amor tan profundo
que no sabe de horas.
Con los ojos del alma
puedo mirar el cielo,
alcanzar las estrellas
y  pedirles consuelo,
en momentos oscuros
donde solo está el miedo.
Con  los ojos del alma
puedo ver tu dulzura
tus manos delicadas
tu perenne ternura
y decirte con fuerza
que por siempre soy tuya.

Sheina Leoni Handel (Uruguay).